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Cómics y mayores: autobiografías sobre cuidados

Lo prometido es deuda. Este año tenemos un claro y buenísimo ganador del premio #hablandodegeriatria18. La idea sería presentaros un artículo interesante sobre cuidadores, pero ha resultado mucho mejor.

Gracias a Blanca @mayorserrano, autora de un interesante ensayo sobre las novelas gráficas o cómics para la formación en medicina de los estudiantes de medicina, conocí otro gran ensayo sobre cuidadores en el 9º arte.

Y es que como dice el refrán “una imagen vale mil palabras”. Quizás por eso los cómic pueden ser muy útiles para ayudar a comunicar sentimientos o vivencias.

Así que es un placer contar para finalizar “este curso” no sólo con un gran “artículo para cuidadores” sino que con unas magníficas recomendaciones de #geriatriacultural que no debes perderte.

Por todo ello es toda una suerte presentaros a Inés González Cabeza, toda una experta en “patografía gráfica”.

 

Cómics y mayores: autobiografías sobre cuidados

Han pasado veinticinco siglos desde que el filósofo Platón plasmara en su diálogo La República su visión sobre que los buenos médicos “no es con el cuerpo como curan el cuerpo (…) sino con el alma, la cual, si no disfruta de salud, no será capaz de curar nada”. Este pequeño fragmento de sabiduría antigua deja patente el largo recorrido del deseo de que los médicos posean un conocimiento que vaya más allá de la ciencia, uno que alimente su “alma”. Hoy en día, esta antiquísima convicción sobre la necesidad de humanización del mundo sanitario ha dado como fruto el nacimiento de la medicina gráfica, una novedosa disciplina académica que se sitúa en la intersección de los estudios sobre cómic, ciencias de la salud y humanidades médicas, y que cada día se encuentra más consolidada en España, con numerosos profesionales sanitarios abogando por emplear los cómics en el ejercicio diario de su profesión, así como investigadores llegados de diversos campos del conocimiento que contribuyen al reconocimiento académico del estudio de la salud humana a través del cómic.

Los cómics que tienen como tema principal la enfermedad, la diversidad funcional, las experiencias clínicas, la pérdida de los seres queridos, etc. (también llamados patografías gráficas) son un fenómeno que podemos relacionar con la progresiva expansión, en décadas recientes, de un tipo de cómic extenso, dirigido a adultos y publicado en forma de libro, al que muchos denominan “novela gráfica”. Dentro de esta aún joven corriente de cómics sobre lo cotidiano y lo traumático encontramos una temática decididamente inusual en otros formatos narrativos: las vidas de los mayores. En España, es bien conocido el ejemplo paradigmático de Arrugas, de Paco Roca, un texto pionero en el género de la patografía gráfica en español que se convirtió en un inesperado éxito de ventas. La historia de Emilio, paciente de Alzheimer y residente en un hogar para mayores, consiguió despertar un clamoroso interés entre personas que habitualmente no leían cómics, pero que se sentían representadas y comprendidas en sus vivencias como familiares de personas con Alzheimer, cuidadores, trabajadores en geriatría, etc.

 

Arrugas, no obstante, no es un ejemplo aislado. Siguiendo la hegemónica corriente de cómic autobiográfico que suele describirse como ejemplar de la llamada “novela gráfica”, encontramos un buen número de obras creadas por artistas que cuidaron de sus padres en los últimos años de sus vidas y que plasman, a través del lenguaje de las viñetas, sus recuerdos y experiencias como cuidadores en el seno familiar. A falta de un término mejor, podemos denominar a estas narrativas “autobiografías sobre cuidados”. Podemos observar que, en su inmensa mayoría, se trata de cómics creados por mujeres, un hecho nada menospreciable, pues evidencia que los cuidados siguen siendo tareas eminentemente femeninas, pertenecientes al espacio marginal del hogar y, por lo tanto, aún estigmatizadas y escasamente representadas en la esfera cultural. Las autoras de autobiografías sobre cuidados han empleado diferentes estrategias, acordes a sus intereses creativos, para narrar gráficamente aquella etapa de sus vidas en la que ejercieron como cuidadoras de sus padres en su vejez.

Roz Chast, historietista para el New Yorker desde 1978 y autora de ¿Podemos hablar de algo más agradable? (Reservoir Books, 2015), recurre al humor, que no solamente es su medio de vida como profesional de la historieta en prensa, sino también un modo especialmente eficaz de lidiar con una realidad dolorosa. Su cómic habla de George y Elizabeth, sus padres nonagenarios, una excéntrica pareja que se ve obligada a trasladarse a una residencia para mayores tras una fatídica caída que deja a Elizabeth incapacitada para asumir la carga doméstica y desata una irreversible demencia en su marido. Con un estilo colorista y caricaturesco, Roz Chast relata toda una espiral de peripecias familiares y hospitalarias que terminaron por sobrepasar todo lo que algún día imaginó acerca de lo que significa hacerse viejo. A menudo, representa situaciones como la confusión que le produce la dualidad de su rol como hija y cuidadora o el estrés de hacerse cargo de tareas burocráticas muy raramente discutidas en público, pero que forman parte de las vidas de todos los hijos con padres ancianos. Así mismo, emplea el humor para mostrar el lado más difícil de proporcionar cuidados a los mayores, como encargarse de su higiene, asumir el alto coste económico que supone una atención personal y médica digna, o hacer malabarismos para compatibilizar los cuidados con la vida laboral.

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Las fotos de esta entrada están tomadas del gran ensayo: autobiografías sobre cuidados

Joyce Farmer, reconocida creadora de cómics feministas en la década de los setenta, abandonó el mundo del cómic durante más de treinta años para asumir la responsabilidad de cuidar de su padre y su madrastra en sus últimos años de vida. Su esperado regreso, titulado Un adiós especial (Astiberri, 2011), narra precisamente sus experiencias como cuidadora. Además de su carácter de relato costumbrista, Un adiós especial contiene una punzante crítica hacia la residencia para mayores en la que su madrastra acabó falleciendo de forma prematura debido a una serie de negligencias cometidas por el personal sanitario. La aparente falta de empatía y mala praxis experimentadas dentro del deteriorado sistema sanitario estadounidense contrasta en esta obra con los episodios domésticos, llenos de afecto, en los que la pareja de ancianos consigue atravesar sus dificultades cotidianas con la incansable ayuda de su hija.

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En Tangles: a story about Alzheimer’s, my mother and me (Skyhorse Publishing, 2012), Sarah Leavitt configura su historia personal como cuidadora de su madre, diagnosticada con Alzheimer, a partir de anotaciones de su diario íntimo. Entre sus páginas en blanco y negro encontramos parte de estas notas reales, además de retratos a lápiz de su madre, cartas y postales que ambas intercambiaban, etc. Leavitt reflexiona sobre la pérdida de la intimidad corporal de quienes sufren demencia, puesto que en última instancia necesitan ayuda con su higiene personal, lo cual conlleva una dolorosa inversión de los roles familiares que modifica la identidad de los cuidadores, que pasan a ser hijos que ejercen de padres.

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En una línea más vanguardista podemos encontrar una narrativa gráfica como Aliceheimer’s: Alzheimer’s Through the Looking Glass, de Dana Walrath (Pennsylvania State University Press, 2016). No se trata de un cómic, sino, más bien, de un álbum ilustrado que combina páginas de ilustraciones a página completa con textos explicativos, en un intento de trasladar a un soporte físico las entradas de su blog, plataforma a través de la cual se publicaron por primera vez. Su autora emplea una técnica de “collage” para representar gráficamente momentos de la vida de su madre, Alice, a la que vemos siempre ataviada con un vestido creado a partir de fragmentos recortados de Alicia en el País de las Maravillas, un texto que solían leer juntas y que para Walrath resulta simbólico del mundo de fantasía al que la demencia transporta a su madre. Se trata de un relato cotidiano y libre de estereotipos de los últimos años que Walrath pasó junto a Alice, ejerciendo de su cuidadora principal, pero también un afectuoso homenaje a la mujer que Alice fue antes de perder sus recuerdos y que permanece para siempre en el hogar de la memoria.

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Ejemplos como estos nos demuestran que las autobiografías sobre cuidados constituyen una aproximación novedosa al mundo de los mayores que nos permiten conocer de primera mano aquellas experiencias que, pese a su cotidianidad, tienden a ser socialmente ignoradas, en parte porque pertenecen al a menudo silenciado espacio de lo doméstico. Estos textos tienen un indudable propósito didáctico que, a un tiempo, aporta visibilidad al trabajo diario de quienes cuidan de los mayores. El lenguaje del cómic, gracias a recursos como la caricatura y el dibujo simplificado, favorece la comprensión y la identificación del lector con lo narrado, despertando profundos sentimientos de empatía fundamentales para el ejercicio de las profesiones sanitarias.

Inés González Cabeza

Referencias bibliográficas

CHAST, R. (2015). ¿Podemos hablar de algo más agradable?, Barcelona, Reservoir Books.

FARMER, J. (2011). Un adiós especial, Bilbao, Astiberri.

LEAVITT, S. (2012). Tangles: A story about Alzheimer’s, my mother and me, Nueva York, Skyhorse Publishing.

WALRATH, D. (2016). Aliceheimer’s: Alzheimer’s Through the Looking Glass, Pennsylvania State University Press.

 

 

 

Reflexiones de alguien que comienza y otra que termina la formación especializada en geriatría.

Hace justo un año afronté el comienzo como médico residente con muchas ganas y alegría, temerosa ante el reto que sabía que iba a suponer este cambio de vida, pero igualmente convencida de que había elegido la especialidad médica más bonita, aquella que es capaz de integrar la medicina en su hábitat natural, la sociedad. Un arte que busca la singularidad de  cada caso con el objetivo de hacerlo suyo y así, en una labor un tanto detectivesca, ofrecer a cada persona la solución a su problema. Para mí, la más humana de las ciencias médicas, la que recuerda a los olvidados y los cuida, esa que continuamente crece y madura.

¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde?… ¡¿Geriatría?!… En multitud de ocasiones preguntas como éstas venían como una avalancha. Familiares, amigos y compañeros del gremio, asombrados a la vez que preocupados, cuestionaban mis deseos. Incluso yo misma, en esa amalgama de inseguridades post-examen, me fundía con las impresiones en contra – o simplemente no a favor –  sobre mi especialidad: una disciplina médica que, como cualquier otra, guiada en mayor o menor medida por tu instinto, escoges de entre esa lista que los recién llamados a ser MIR solemos titular “Especialidad y lugar por orden de preferencia”, y que te acompaña al Ministerio de Sanidad en el tan esperado y monstruoso día de la elección de plaza. Aunque, como pueden apreciar, finalmente hice lo que mi voz interior me repetía y obvié lo que mi cerebro, influido por el “factor ambiente”, se preguntaba sin parar: “¿Cómo que Geriatría?”. Era el inicio de una nueva etapa, mi nueva vida.

Mis años de residencia ya están llegando a su fin, es más hoy es mi último día oficialmente como MIR. Desde aquel día en el Ministerio de Sanidad cuando se hizo realidad la elección de mi primera opción, hasta el día en que escribo este texto, han pasado ya cuatro años. Murciana, pero de la escuela de Albacete (como las escuelas de los grandes filósofos); quién habría imaginado que estudiar Medicina en esa ciudad me permitiría conocer la que está siendo mi vocación en la vida, la Geriatría.

Hemos elegido una especialidad completa, pero también compleja; de las que, cuanto más sabes, más te das cuenta de lo que te queda por aprender. Debido a esto y a la negativa a que se quede algo en el tintero o a la necesidad de llevarnos lo mejor de esta experiencia, ser residente se convierte en algo duro y sacrificado, pero especial y gratificante.

Y es que en la vida de todo médico, este período marca mucho. Marca porque te descubres como trabajador, como especialista, como urgenciólogo y como persona. Aprendes “a base de palos” además de libros, sesiones, geriatras, y mentores que nos inspiran a ser buenos profesionales y a dar lo máximo en las mejores y peores situaciones. Pues no todo está en los libros, ni en el último artículo publicado, sino en el paciente, en la escucha activa… en el deseo diario de mejorar por y para ellos.

Así que, cierro una etapa y abro otra, habiendo aprendido que la calidad de ésta dependerá de cómo equilibre mi vida personal y laboral. Encajar proyectos profesionales y personales puede llegar a ser tan difícil como implicación tengas en ambas cosas, pues aunque sabemos que el paciente debe de ser el centro, a veces, por nuestra situación vital, no puede ser así. Y creo que, en este equilibrio desequilibrado, tenemos derecho a no estar siempre de buen humor ni en la cúspide de nuestra carrera profesional.

A dos meses de finalizar mi primer año de residencia en el Hospital Universitario de Getafe, puedo decir que creo no haberme equivocado. Aunque no todo es bello, continúa patente la indiferencia y apatía de compañeros y de la sociedad española hacia la Geriatría y más todavía, hacia la tercera edad en su conjunto, algo que tendría que sorprender teniendo en cuenta que España es el segundo país más envejecido a nivel mundial. Me planteo entonces el importante y laborioso trabajo que tenemos los que creemos en esta disciplina para ampliar el ángulo a esos “glaucomatosos”, demostrándoles que podemos y debemos ser un complemento, el que demanda esta sociedad tan anciana.

No dejemos de disfrutar junto a nuestros pacientes porque todo lo que empieza, acaba, y no hay mejor residencia que lo que te pueden enseñar aquellos que ya le deben años a la vida.

 

María Isabel Tornero López, MIR1 de Geriatría. Hospital Universitario de Getafe. @MissTorneLo

Carmen Alcaraz López, MIR4 de Geriatría. Hospital Central de la Cruz Roja de Madrid. @Mencitas

Consejos para los nuevos R1 desde la geriatría por @FatimaBranas y @ojedathies

 

Hoy con permiso de @fonenvillamocos, mi R mayor y maestra bloguera y su estupendo post “consejos que me hubiera gustado recibir de R1” quiero proponeros una nueva entrada hecha gracias a dos supergeriatras @FatimaBranas y  @ojedathies (sí es trauma, pero es nuestra geriatra honoris causa). Todo a raíz de la propuesta de los siempre interesantes @YourMedLife, ahora conocido como @amontanersan@mgalandejuana. Es algo tan sencillo, pero tan interesante, como la propuesta que hicieron el año de #consejospararesis.

Así que este año, con el permiso de los cuatro, os traigo un resumen de lo que creo que es más importante. Y es que estos consejos  no por ser del año pasado dejan de ser interesantes. 

Así que la entrada de esta semana puedo decir que se ha hecho sola gracias a ellos, y a unos cuantos más que respondieron en twitter.

  1. Llama a la puerta antes de entrar en la habitación de un paciente (y luego ciérrala para preservar su intimidad).
  2. Preséntate, dí buenos días y como te llamas y que papel cumples en el manejo de esa persona (#Hellomynameis)
  3. Dirígete PRIMERO SIEMPRE al paciente, a los familiares después.
  4. Pide disculpas si has hecho esperar mucho (esto es de cosecha propia).
  5. Respeta su intimidad, no lleves conversaciones paralelas en la habitación.
  6. Mira al paciente a la cara, a los ojos mejor (y si para ello te tienes que agachar o sentar de cuclillas, pues nada hazlo, no pasa nada).
  7. Si tienes que usar ordenador y mirar a la pantalla a menudo explícalo, y discúlpate por no poderlo mirar. También estaría bien que digas que le escuchas con toda tu atención.
  8. Explícale que le vas a explorar y pídele permiso para hacerlo.
  9. Escucha, mucho. Los detalles te darán el diagnóstico especialmente en la gente mayor. Si dejas hablar al paciente sin interrumpirle, te acabará diciendo qué la pasa y qué necesita.
  10. Al pedir una prueba, pregúntate si la estás pidiendo por el bien del paciente o por tu propia tranquilidad. ¿Te cambiará la actitud?
  11. No todos los pacientes con los mismos diagnósticos necesitan el mismo tratamiento. A veces es un arte acertar.
  12. Al terminar una conversación con el paciente, pregunta siempre si tiene alguna pregunta. Deja claro cómo pueden contactarte si la tienen.
  13. Es normal que no sepas algo. No lo ocultes. Sé honesto, y comprométete a averiguar la respuesta.
  14. Pregunta, pregunta, pregunta y pregunta. Aunque te sientas que eres “pesado/a”. Hay mucho conocimiento que no se adquiere de los libros. Aunque crea que las preguntas son “tontas”. Piensa primero en las personas que atiendes. De @martinfd78
  15. Aprende a guardar silencio cuando toque acompañar, no siempre hay que hablar
  16. NO JUZGUES. Eres médico, no juez.
  17. Sonríe
  18. Sé positivo que nada tiene que ver con ser tonto pero….por favor no entres en la espiral de quejarte constantemente! Cuando algo no esté bien dilo dónde lo tengas que decir y pasa del chismorreo.
  19. Y por supuesto….ESTUDIA!!!!! todos los días. La residencia se pasa volando y ese tiempo es oro. Estudia mucho.
  20. Las enfermeras no te cuestionan, es que tienen experiencia y quieren estar seguras con la info. Escucha sus consejos, tienen bastante ojo clínico.
  21. Todos son compañeros, cada uno fundamental en su rol e insustituible. Del celador al adjunto.
  22. Escuchad al resto de personal que tiene más mili que el palo de la bandera. De @desselebrada
  23. Aunque estés súper ocupado de guardia, trata el momento con TU paciente como un momento VUESTRO, sin interrupciones. Es importante que sepa que tiene toda vuestra atención.
  24. Sonreír, coger la mano, decir “gracias” son gestos baratos pero muy eficaces
  25. Eres sanitario y representas a tus colegas y al hospital desde el momento que llegas al curro. No sólo cuando estás delante de un paciente. Las actitudes de patio de instituto las puedes dejar para cuando salgas del curro. Que ya tienes veintipico años y cobras.
  26. Los momentos que más me tocaron cuando era resi, de actitudes de los “jefes”, se resumen en HUMILDAD y HUMANIDAD.
  27. El adjunto que se sienta con el paciente, sabiendo ambos que no va a poder curarlo; entre ambos establecen una hoja de ruta para el tiempo que les queda. 
  28. Utiliza un lenguaje fácilmente comprensible y evita el uso de siglas! De @BLGvbl
  29. Cuídate. Es un trabajo agotador, tanto física como mentalmente, e inevitablemente tendrás horas altas y bajas. Recuerda, no estás solo y siempre habrá alguien que pueda ayudarte. De @je_pala
  30. Y para terminar como bien nos recuerda @cobmed tras publicar esta entrada, también es importante recordar que somos trabajadores con deberes y derechos: “conoce tu convenio laboral, tú derecho a descansos obligatorios tras guardias de 24 h o conoce la normativa de supervisión en tu centro o comunidad”

@ojedathies tiene también unas recomendaciones específicas para dentro del quirófano. Pero como los que leen esto creo que pocas veces lo pisaremos como parte del personal, os recomiendo ir directamente a su timeline.

Por último aparte de los hilos originales al final, también adjunto otras recomendaciones de otros cracks tuiteros sanitarios que no os podéis perder.

 

 

Tan buena es la idea, que alguno sigue este año con ella 

 

Y hay muchos más consejos sabios e interesantes en este hastahg que no te puedes perder #ConsejosParaResis

Pero sobretodo recuerda que, aunque no te lo creas, pronto serás R mayor, y serás tú el que dé consejos.

 

Por qué tienes que escoger geriatría #yoelijogeriatria

 

Volvemos a estar a un mes para la fecha más importante a nivel sanitario en España. Y es que vuelve la elección de plazas EIR, PIR, FIR, QIR, RFIR, BIR y MIR, este año, creo que no me olvido de nadie.

Pero me voy a centrar en MIR y EIR que son las que pueden escoger geriatría.

Así que este mes como #preguntamaliciosa, lanzo una repetida, pero sencilla, cómo es que no vas a escoger geriatría con lo maravillosa que es.

No tengas dudas, aquí te dejo cientos de razones para que escojáis la, para mi, especialidad sanitaria más bonita y reconfortante, como es geriatría. Así que vuelvo a recomendaros unos cuantos vídeos sobre qué es la geriatría, tanto para médicas, como para enfermeras, lo que hacemos y porque escogerla.

Así que no lo olvides #yoelijogeriatria  ayer, hoy, mañana y siempre.

 

 

 

También podéis ver las razones de

@Wally_Gator_MD

o de @FatimaBranas para volver a escoger geriatría

Y no olvidéis echar un vistazo a porque una buena amiga te dice que escojas geriatría

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Estas son las razones de nuestra colaboradora Gema para hacer geriatría

este post de @marcoinzi, y acabaréis de convenceros.

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Así que esperamos que dentro de poco nos veamos como colegas.

Cuál es tu premio #hablandodegeriatria18

Si algo tiene escribir un blog, es que uno es perseverante, pesado, o como me llaman por aquí corcó.

Pero como os dijimos en septiembre habría novedades. Ya habéis podido comprobar alguna. Pues esta semana os contamos una nueva novedad. Y es que aunque nos pese, tenemos que abandonar los premios #Calamar por el escaso éxito de las anteriores convocatorias.

Pero no por ello queremos dejar que intentéis participar. Así que este año hemos creado los premios #hablandodegeriatria.

Seguirá siendo un premio honorífico, sin dotación económica. Pero a partir de ahora, en lugar de un artículo que creáis que os hace reír, nos gustaría que fuera un artículo en relación a los cuidadores y su importancia.

El documento ganador tendrá el honor de ser el protagonista de la sección el artículo del mes de junio 2019, con el que cerraremos “este curso”.

Es más si el que presentara el artículo quisiera, sería él mismo quien contara porque cree que tenemos todos que leerlo.

Cualquiera puede presentar sus candidatos antes del 15 de marzo al correo del blog gericsg@outlook.com. Se mantendrá el anonimato del que lo presente, a no ser que quiera presentarlo, que repito estaríamos encantados.

Los candidatos, si hay varios, y no ocurre como en los años del premio #Calamar, los daremos a conocer el 01 de abril, tras lo cual se iniciará una votación popular durante una semana. Si no, ya intentaremos escoger uno que merezca la pena, que los hay, y muchos. Pero seguro que el tuyo es mejor, así que participa en los premios #hablandodegeriatria18.

¿Recetamos link?

He de confesar una cosa, que empezamos este curso con una pregunta trampa.

Y es que tengo que dar las gracias al dr Francesc Riba por invitarme a participar en el congreso de la SCGiG donde me dió la oportunidad de hablar sobre redes, mayores y toma de decisiones. Así que hoy os vengo a contar un resumen de lo que conté el otro día sobre el apoyo de las redes o de las app para la toma de decisiones en las personas mayores (HATD o IPDAS en inglés).

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igeriatria tu nueva pagina web

Hoy toca hablar de un artículo reciente que tenga que ver con la geriatria, así que os quiero presentar un nuevo proyecto en el que alguno de nosotros estamos embarcado: igeriatria

Esta página nace desde una reunión de servicio ante la sencilla pregunta de los nuevos resis de: ¿no hay una página web que resuma todas las recomendaciones que decís?. Así que en ello estamos.

Doy las gracias a un montón de gente que está aportando información 2.0 para tener esta página al día, y tú puedes ser uno más.

Si conoces alguna información que suelas recomendar de las redes, escribe un correo a gericsg.com y no tardaremos en valorarla para colgarla.

Esperamos que la aprovechéis, nosotros estamos empezando a hacerlo.

#yoelijogeriatria otra vez

Sólo estamos a un mes para, quizás, la fecha más importante a nivel sanitario en España. Otro año más vuelve la elección de plazas EIR, PIR, FIR y MIR, espero no olvidarme ninguna que sino luego me llueven cántaros.

Así que este año, perdonadme la repetición, pero vuelvo a reclamar vuestra atención para que escojáis la, para mi, especialidad sanitaria más bonita y reconfortante, que es geriatría. Así que vuelvo a recomendaros unos cuantos vídeos sobre qué es la geriatría, tanto para médic@s, como para enfermer@s, lo que hacemos y porque escogerla.

Así que no lo olvides #yoelijogeriatria  una, dos o cientos de veces.

Y no olvidéis echar un vistazo a este post de @marcoinzi, y acabaréis de convenceros.

Así que esperamos que dentro de poco nos veamos como colegas.

Cuál es tu premio #calamar17

Este primer mes de año volvemos a intentarlo con el premio #Calamar17.

Como ya sabréis, si sois habituales de por aquí, se trata de un premio honorífico, sin dotación económica, para aquel artículo, estudio o proyecto relacionado con la geriatría que se haya dado a conocer en las redes o en las revistas científicas durante el año 2017. Pero consideráis que es tan vergonzoso que llega a ser trochante (sí, es como el premio Ignobel de geriatría).

El documento ganador tendrá el honor de ser el protagonista de la sección el artículo del mes de junio 2018, con el que cerraremos este curso.

Cualquiera puede presentar sus candidatos en el correo del blog gericsg@outlook.com (se mantendrá el anonimato del que lo presente).

Los candidatos, si hay varios, y no ocurre como el año pasado en el que sólo hubo un candidato, los daremos a conocer en abril, tras lo cual se iniciará una votación popular. Si no, ya intentaremos escoger uno que merezca la pena.

¿Usas el término demencia senil?

Bienvenidos “otro curso más” a este blog. Muchísimas gracias por volver a leernos. Hemos cogido fuerza y este año creemos que venimos con temas que os van a interesar mucho.

Y para empezar os traigo un tema que ya estoy debatiendo, no sólo a través de las redes con sanitarios, sino también en mi casa con amigos. La última vez ha sido el miércoles pasado en casa de Olivia. Y es que en este mes en que se celebra el día mundial del Alzheimer os planteo si usáis el diagnóstico demencia senil, PORQUE NO EXISTE.

WhatsApp Image 2017-08-21 at 21.57.21.jpegCon 87 años murió con la cabeza más clara que yo

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